El colchón de emergencia —también llamado fondo de emergencia— es el dinero que mantienes apartado y disponible para imprevistos: una avería del coche, un gasto médico, una reparación en casa o una pérdida temporal de ingresos. Es la base de cualquier plan de educación financiera: antes de invertir, asegura tu estabilidad.
Tener este fondo te evita recurrir a deudas caras (tarjetas, préstamos rápidos) cuando algo se tuerce, y te permite invertir a largo plazo con calma, sin verte obligado a vender en el peor momento.
Apunta tus gastos esenciales
Introduce lo que pagas al mes en vivienda, alimentación, transporte, deudas y otros gastos imprescindibles.
Elige los meses de cobertura
Mueve el deslizador entre 1 y 12 meses. La recomendación habitual es 6 meses de gastos.
Mira cuánto te falta
La calculadora compara tu ahorro actual con el objetivo y te dice cuánto te queda por ahorrar y tu avance en porcentaje.
En un producto líquido y sin riesgo: una cuenta remunerada o un fondo monetario. La clave no es la rentabilidad, sino poder disponer del dinero en 24-48 horas sin penalizaciones ni sustos de mercado. Mantenlo separado de tu cuenta corriente para no gastarlo sin querer.
Lo que tendrías que pagar sí o sí aunque perdieras tus ingresos: vivienda (alquiler o hipoteca), suministros, alimentación, transporte, seguros y cuotas de deudas. El ocio prescindible no forma parte del cálculo del colchón.
No. Su función es estar disponible al instante, no generar rentabilidad. Lo habitual es mantenerlo en una cuenta remunerada o un fondo monetario de bajo riesgo, separado de la cuenta del día a día.
Depende de la estabilidad de tus ingresos. Con empleo estable y pocos cargos familiares, 3-4 meses pueden bastar; la recomendación general es 6 meses; con ingresos variables (autónomos) o cargas familiares, 9-12 meses dan más tranquilidad.
Una pauta razonable: forma primero un mini-colchón de 1 mes de gastos, después amortiza la deuda cara (tarjetas, préstamos al consumo) y, una vez eliminada, completa el colchón hasta tu objetivo.
No. Todos los cálculos se hacen en tu navegador; no enviamos ni almacenamos ninguna cifra que introduzcas.
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